“Cada mañana” de Benjamín Prado

Cada mañana, Jaime Gil de Biedma

se muere en Barcelona,

Shelley sube

a su barco en la costa de Italia,

Raymond Carver

escribe su poema sobre Antonio Machado.

Cada mañana

Stevenson se inventa La isla del tesoro,

Paul Moran sube a un tren,

Blanes Cendrars va en un barco,

Virgina Woilf camina

cerca de un río y Paul Eluard piensa de pronto:

-La tierra es azul como una naranja.

Del otro lado hay gente oscura que nos busca.

Del otro lado hay gente que llama a nuestra casa.

Hay gente que se acerca muy despacio a nosotros

igual que hombres con hachas caminando hacia un bosque.

Cada mañana es la última mañana de Pavese.

Cada mañana, Herman melville empieza Moby Dick,

Borges se mueve al fondo de los versos de Borges,

Pessoa lee desde dentro de mi a Pessoa.

Del otro lado hay gente que nos sigue.

Del otro lado hay manos que tiran de nosotros.

Gente que nos espera

En noches del tamaño de su miedo a la noche.

Rimbaud besa a Verlaine en un hotel de Francia,

a Steinbeck se le ocurre Las uvas de la ira,

a Vicente Huidobro le parece que escucha

la pequeña cascada que cuenta sus monedas.

Cada mañana

toco el oro de Jack London.

Cada noche

veo brillar la bala en el corazón de Lorca.

Cada día

me convierto en mis ojos,

soy las cosas

que escucho

como el hombre que tiembla es una parte del frío.

Cada mañana,

alguien lo descubre:

todo lo que está escrito pertenece al futuro.