“La edificación” por Laureano Driussi

los nueve meses que dura la vida
se me fueron en ajustes, pagarés,
cheques sin fondo
herencias, préstamos, aprietes
asuntos de familia, renuncias, citaciones
revoques, trueques, moratorias
malabares, rezos, malasangres
puteadas, divorcios, ordalías
y aún me quedó tiempo
para escoger -según se estila-
el color de la mortaja

un minuto de asepsia (rehusé las flores)
me abrazaba con los ojos
al silencio remoto de la casa