“La ciudad” de Pierre Castro

“Para vosotros, soñadores”

Me vine hasta acá porque me dijeron que necesitaban un constructor de sueños y por aquél entonces, ése era mi oficio. Cuando llegué al lugar no encontré nada. Ni un solo árbol. Ni siquiera moscas. La única forma de darse cuenta de que se había dejado el camino y que se había llegado a algo era clavar la mirada en la tierra y descubrir que ésta había cambiado de color bruscamente. Pero nada más. Así que después de descansar un poco sobre la tierra seca del pampón tomé mis herramientas y decidí volver.

– Espera – dijo la tierra – fui yo quien te llamé.
– ¿Y cuál es tu sueño? – pregunté
– Ser ciudad
– Va a demorar – le dije
– Ya lo sé – contestó

Tomé entonces una manta que traía en mi mochila. La extendí apoyando dos de las esquinas en unos palos largos que traía siempre conmigo para este mismo propósito. Me senté dentro de mi débil guarida. Saqué una manzana, un pequeño cuchillo y me puse a esperar a los demás.